Me gusta la palabra que toca sin explicar mientras la imagen que se va tejiendo dentro.
Escribo bajo el nombre de Ros Ruimen.
Entre la no ficción y la ficción persigo lo mismo: entender qué pasa entre las personas cuando las reglas no están claras, o cuando nadie las dice en voz alta.
Siempre he tenido historias en la cabeza, aunque durante mucho tiempo se quedaron ahí, tomando forma en silencio. Escribo porque me interesa explorar qué nos empuja a tomar ciertas decisiones y cómo convivimos después con ellas.s.
Trabajo en proyectos de novela negra y suspense psicológico, y en paralelo desarrollo un libro de no ficción centrado en las relaciones sociales y las dificultades para vincularse cuando no siempre es sencillo hacerlo.
No me interesa escribir para dar respuestas cómodas, sino para plantear preguntas que obliguen a mirar dos veces.
Al final, una historia solo funciona cuando es capaz de sostenerse sin excusas. Y ahí es donde intento llevar cada texto.
Quién soy
Escribo porque...
... porque tengo historias que contar.
Siempre las he escrito, solo que hasta ahora no me había decidido a compartirlas.
Me atrae el misterio, el suspense, la novela negra sin vísceras gratuitas. Prefiero lo que se cuece por dentro, y apenas se nombra.
Me interesa lo que hay detrás de los comportamientos humanos: las motivaciones, los impulsos, las circunstancias que nos empujan al límite.
Me fascina esa zona gris donde la justicia no es la que dictan las leyes sino la que un personaje necesita para sobrevivir o para encontrar su propia paz. Una justicia más humana que social, más parcial que imparcial y, por eso mismo, mucho más peligrosa.
Tengo un poemario y unos cuantos relatos en el cajón (de momento). Avanzo en mis borradores de novela negra y, entre crimen y crimen, escribo un libro de no ficción para diseccionar el género sin matarlo en el intento. ¡Ah! Y sigo probando suerte en algún concurso.
QUÉ ESCRIBO
Escribo relatos, novelas y también poesía.
En la poesía busco ritmo y musicalidad, pero sobre todo, emociones que no encajan bien en un solo género.
Ahora mismo estoy trabajando en un libro de no ficción sobre cómo moverse en las relaciones sociales cuando ese “idioma” cuesta.


Mi punto de vista
Cuando escribo, ficción o no ficción, busco entender y dar vida a las historias de otras personas. Lo que les mueve y lo que les frena. Me atrae observar a quienes perciben el mundo desde una perspectiva distinta, a menudo desde los márgenes de lo que llamamos "normalidad".
Escribo relatos de suspense y novela negra, me mueven los personajes que no siempre encajan en el molde. No son héroes perfectos; son observadores que captan detalles que a otros se les escapan, pero que a veces se sienten perdidos en situaciones que para el resto parecen sencillas. Mis historias exploran esos laberintos internos y el desafío de sobrevivir a un entorno que no siempre habla el mismo idioma que nosotros.
Esa misma inquietud es la que me ha llevado a escribir sobre las relaciones humanas en mi faceta de no ficción. Mi intención es traducir la complejidad de los códigos sociales en algo comprensible y cercano. Creo que muchos compartimos esa sensación de estar frente a un rompecabezas cuando intentamos conectar con los demás, y mi objetivo es que esas reglas dejen de ser un misterio sin resolver.
Al final, ya sea entre las sombras de una trama de intriga o en las páginas de una guía práctica, mi objetivo es el mismo: arrojar un poco de luz sobre cómo nos conectamos, cómo nos protegemos y cómo aprendemos a entendernos en un mundo lleno de matices. Escribo para quienes, como mis personajes, alguna vez se han sentido fuera de lugar y buscan su propia forma de navegar la realidad.